El melanoma metastásico

El aspecto más peligroso del melanoma es su capacidad, en etapas posteriores, para extenderse (o hacer metástasis) a otras partes del cuerpo.

El melanoma metastásico

El término 'melanoma metastásico', también conocido como melanoma en etapa IV, se utiliza cuando las células del melanoma de cualquier tipo (cutáneas, mucosas u oculares) se han extendido a través de los ganglios linfáticos a sitios distantes en el cuerpo y/o a los órganos del cuerpo. El hígado, los pulmones, los huesos y el cerebro son los más afectados por estas metástasis.

Al igual que con otros tipos de cáncer, las metástasis se producen cuando el melanoma no se detecta en las primeras etapas. A menudo, los síntomas sólo se hacen presentes una vez que se ha propagado. Una vez que el melanoma se ha propagado, la determinación del tipo original es casi imposible y hace que planear el tratamiento adecuado sea extremadamente difícil. La detección temprana es crucial.